Receta de Latte macchiato

El latte macchiato se ha convertido en una de las bebidas más populares en cafeterías y negocios de hostelería gracias a su sabor equilibrado, su presentación atractiva y su textura suave. 

Su mezcla característica, con dos tercios de leche y un tercio de café, lo convierte en una opción perfecta para quienes buscan una bebida cremosa, pero con el aroma del espresso bien presente. Es cálido, visualmente llamativo y muy sencillo de integrar en cualquier carta.

Ingredientes
  • Café
  • Leche Emulsionada
Preparación
  • 1
    Emulsionar la leche y la verter cuidadosamente dentro del vaso.
  • 2
    Realizar dos espressos cortos dentro en una jarrita.
  • 3
    Verter cuidadosamente los dos espressos en el vaso (los espressos deberán quedar en medio del vaso).
  • 4
    Tapar el agujero que ha quedado en la parte superior con un poco de leche emulsionada.
  • 5
    Trucos:
  • 6
    Para emulsionar bien la leche y conseguir la mejor textura, sigue los siguientes pasos:
  • 7
    Llenar una tercera parte de una jarra metálica con leche fría.
  • 8
    Accionar la salida de vapor durante 2 segundos, para eliminar cualquier residuo de agua.
  • 9
    Sumergir la punta de la lanza de vapor en la leche y accionar la salida de vapor. A medida que la espuma sube y el volumen de la leche crece (la lanza de vapor deberá estar colocada correctamente a la superficie de la leche), iremos bajando la jarra manteniendo la punta siempre sumergida e inclinándola para conseguir un remolino en la leche.
  • 10
    Continuar con el vapor hasta que la leche no llegue a los 65° y su volumen se haya doblado.
  • 11
    Para compactar la espuma golpear la base de la jarra sobre una superficie (y así romperemos posibles burbujas que nos hayan salido).
  • 12
    Girar la leche moviendo la jarra en pequeños círculos hasta que adquiera brillo y una textura sedosa.

Importante: No agitar la jarra mientras se emulsiona la leche. Preparar la leche y luego los dos espressos. Limpiar la lanza del vapor después de cada uso (limpiar y purgar).

Un café reconocible por su presentación en capas

El latte macchiato es fácil de identificar incluso a distancia. Sus capas bien definidas (leche caliente en la base, una nube de espuma y un toque final de espresso) forman parte de su encanto. La palabra “macchiato”, que significa “manchado” en italiano, hace referencia a ese momento en el que el espresso cae sobre la leche espumada y crea la marca oscura tan característica en la superficie.

Aunque comparte ingredientes con otras bebidas clásicas como el cappuccino o el café latte, la proporción lo diferencia claramente. En el latte macchiato la leche ocupa un papel protagonista y el espresso se incorpora con suavidad para aportar aroma sin ocultar la textura cremosa de la leche.

Para visualizarlo rápidamente, esta tabla ayuda a distinguirlo de otras bebidas:

Bebida

Proporción leche/café

Textura

Elemento protagonista

Latte macchiato2/3 leche – 1/3 caféSuave y cremosaLeche
Cappuccino1/3 café – 1/3 leche – 1/3 espumaMás densaEquilibrio entre capas
Café latteMayor cantidad de leche pero sin capas marcadasHomogéneaMezcla uniforme

 

Un origen ligado a la tradición italiana

La historia del latte macchiato nace en Italia, igual que la de muchas otras bebidas icónicas basadas en espresso. Allí surgió como una variante más suave del espresso macchiato tradicional, con la particularidad de invertir el protagonismo: en lugar de añadir una pequeña cantidad de leche a un espresso, se incorpora el espresso sobre la leche espumada. Esta inversión creó una bebida más visual, más ligera en intensidad y con una versatilidad que la llevó a extenderse rápidamente más allá de las cafeterías italianas. Además, es considerada como un arte para muchos baristas profesionales.

Formas de preparar un latte macchiato que impresione a tus clientes

La receta original es sencilla, pero hay pequeños detalles que marcan la diferencia, sobre todo en negocios donde la presentación importa tanto como el sabor. De hecho, estos consejos ayudan a conseguir un resultado más profesional sin complicar la operativa:

  • Apostar por leche de calidad, ya que es el ingrediente protagonista. La leche entera aporta una espuma más estable, aunque las opciones vegetales como avena o almendra también funcionan bien.
  • Utilizar vasos transparentes para que se aprecien las capas. Un latte macchiato siempre “entra por los ojos”, así que la elección del vaso es clave.
  • Añadir pequeños matices aromáticos si se busca una versión más personalizada. Los jarabes de vainilla o avellana, o un toque de canela, cacao o caramelo, permiten crear variaciones sencillas a partir de la receta clásica.
  • Acompañarlo con un postre ligero como galletas, croissants o bollería artesanal para elevar la experiencia. En hostelería, estas combinaciones suelen incrementar el ticket medio sin añadir complejidad.

Una receta de café con mimo y delicadez

Preparado con mimo, el latte macchiato se convierte en una bebida que gusta tanto por su suavidad como por su estética. Es una opción accesible, rentable y con una identidad muy marcada, perfecta para cualquier negocio que quiera transmitir calidad en cada detalle. Además, puedes enriquecerlo según el tipo de café que elijas.